Ingredientes para emprender con éxito

por / miércoles, 12 noviembre 2014 / Publicado enBlog

Estas tumbado en el sofá, de repente das un salto diciendo…¡Mmmm!, tengo ganas de comer una tarta de fresa!  Acto seguido te pones manos a la obra. Solo con la idea se te hace la boca agua y empiezas a salivar. Buscas una buena receta, reúnes los ingredientes, bajas al chino a por lo que te falta y en 30 minutos ya está en el horno.

Vuelves al sofá con un ojo en la tele y otro en el horno, sientes que van creciendo las ganas de probarla, de la misma manera que sube la tarta. Entonces en ese momento el lector puede preguntar ¿Qué tiene que ver hacer una tarta con ser un emprendedor? Tranquilo, te diría yo, no te estás equivocando de artículo. Hago esta analogía para ilustrar qué, al fin y al cabo el episodio narrado tiene mucho que ver con el éxito de tu futuro negocio.

Analicemos un poco que ha pasado en nuestra mente cuando estábamos tumbados en el sofá. En algún rincón de nuestro ser surgieron  las “ganas” de saborear una deliciosa tarta de fresa. Si ralentizamos el proceso mental notaremos que junto con la “idea” surgía en nuestra mente la imagen de la tarta y es qué literalmente, antes de que la tarta existiera ya podíamos verla e incluso si apuramos un poquito más, podíamos olerla. Algo se encendió dentro de nosotros mucho antes de que encendiéramos el horno, algo, una chispa, y a esa chispa yo la llamo pasión.Así que ya tenemos el primer ingrediente para el éxito de tu negocio, una pizca de pasión.

Sin la pasión, la tarta de nuestro proyecto no crece y aunque llegues a tener algún resultado no disfrutarás del proceso, saciarás el hambre material pero no el hambre del alma. Descubrir cuál es nuestra pasión  antes de poner en marcha cualquier proyecto de emprendimiento, es fundamental y hará que te ahorres tiempo, disgustos y dinero.

Cuando descubres la pasión, por ende también estarás descubriendo el talento, ningún negocio puede tener un éxito que nos sacie sin al menos dos cucharitas de talento. Aunque el talento suele estar asociado a la idea de que tiene que ser innato, nuevos estudios científicos corroboran que también es algo que puede ser trabajado. Es evidente que el talento natural existe pero no todas las personas nacemos con las mismas disposiciones y habilidades innatas. Sin embargo y cada vez más, experimentos psicológicos confirman que importa más el nivel de preparación de que el talento innato. Y es que al final van a tener la razón los que dicen que él éxito consiste en un 10% de inspiración y un 90% de transpiración.

Sea cual sea el negocio que tengas, o que pretendas tener, si está alineado con una pasión interna y anclado en tu talento innato o trabajado, seguramente tendrás éxito, es solo una cuestión de tiempo y perseverancia.

Cuando decía que en cierto momento del proceso visualizamos una especie de imagen de la cosa acabada, antes de que la cosa empiece, quiero decir que en este momento estamos construyendo nuestro futuro. Mucho antes de estar lista, la tarta ya había sido creado por ti en el futuro y fue la fuerza de la pasión, que hizo que entraras en acción y pusieras manos a la obra para realizarla. Así qué, otro ingrediente seria el ejercicio de imaginar con todo lujo de detalle lo que realmente quieres alcanzar, ósea cual es el objetivo, pues quien no sabe a dónde se dirige probablemente llegará a un sitio equivocado.

Así que coge una pizca de pasión, dos cucharaditas de talento mezclado con un objetivo ilusionante, dos tazas de fe a gusto y un par de huevos, levántate del sofá y crea la tarta de tu futuro.

Rafeek Albertoni es coach, consultor, actor e ilusionista.

Fundador de Ingenio Formación

Deja un comentario

SUBIR